El cáncer es una enfermedad multifactorial en la que influyen variables genéticas, de comportamiento y externas. La prevención absoluta no es posible, sin embargo, los buenos hábitos de vida pueden ayudar a reducir el riesgo:
- No consumir tabaco
Fumar está relacionado con muchos tipos de cáncer. Aparte de la nicotina la combustión de tabaco contiene más de 70 sustancias reconocidas como productoras de cancer. Los vápers (o cigarrillos electrónicos) también se han vinculado con posibles efectos cancerígenos, ya que contienen nicotina y productos tóxicos, aunque en menor medida que el tabaco.
Si quiere dejar el tabaco y le resulta complicado, consulte con su profesional médico para que le ofrezca recomendaciones sobre las distintas y múltiples alternativas para abandonarlo.
- Consumir alimentos saludables y evitar el alcohol
Comer en abundacia productos de origen vegetal variados, tales como frutas, verduras y legumbres, reducen el riesgo. Es importante limitar los alimentos ultraprocesados, así como los ricos en calorías, grasas o azúcares añadidos, además de la carne roja y los cereales refinados.
Además, hay que vigilar la cocción de los alimentos, ya que cuando se alcanzan altas temperaturas, como en las frituras, ahumados o asados a la parrilla, se producen sustancias químicas que pueden tener efectos cancerígenos.
También es fundamental evitar el consumo de alcohol. La cantidad apropiada y recomendada es cero y, aunque esté normalizado, debemos limitarlo al máximo.
- Mantener un peso saludable y practicar ejercicio
Lo recomendable, según la OMS, es realizar al menos 150 minutos a la semana de actividad aeróbica moderada, o 75 minutos a la semana de actividad aeróbica intensa, con la posibilidad de combinar ambas.
- Protegerse del sol
El cáncer de piel es uno de los más frecuentes y complicados de prevenir. Se debe limitar el tiempo de exposición al sol, especialmente entre las 10h y las 16h; cubrirse la piel con ropa transpirable, gorro y gafas de sol; y usar protección solar, también en invierno y en los días nublados.
Es importante no utilizar las lámparas solares o camas bronceadoras, y apostar por alternativas saludables como la crema autobronceadora sin exposición.
- Realizar revisiones periódicas y seguir recomendaciones médicas
Acudir al médico para los chequeos anuales puede favorecer la detección precoz. También se deben seguir las pautas médicas recomendadas, como vacunarse, para protegerse contra infecciones virales relacionadas con el cáncer.
Se debe tener cuidado con determinados comportamientos que pueden generar riesgo para la salud al transmitir diferentes enfermedades, como no usar protección en las relaciones sexuales o compartir agujas.
No existe ningún alimento, producto o suplemento que de por sí evite que se pueda padecer cáncer. No existen remedios milagrosos. Sin embargo, determinadas acciones en el estilo de vida sí pueden evitar su aparición.











