Las picaduras de medusas es una afección bastante frecuente en verano para las personas que se bañan en las playas. El contacto suele producir dolor instantáneo fuerte e inflamación en la zona. Aunque la herida suele mejorar en unos días, es importante seguir unas pautas y conocer los síntomas de riesgo. Lo explicamos.
Síntomas de picadura de medusa
Los síntomas principales son ardor, dolor como aguijón y picazón en la zona. Las lesiones son: ronchas, inflamación, habones y edemas lineales de la piel. Las picaduras graves pueden provocar dolor de estómago, náuseas, vómitos, calambres musculares, mareos, confusión, dificultad para respirar, dolor de cabeza o problemas cardiacos. Ante estos síntomas más graves, se debe buscar atención sanitaria urgente. También se pueden infectar las lesiones al cabo de unos días.
La población con más riesgo de efectos adversos peligrosos son las personas mayores, los niños, y personas con asma y alergias. La gravedad también depende de la cantidad de piel afectada y el tiempo en el que ha picado.
Qué debo hacer si me ha picado una medusa
- Salir del agua inmediatamente. Es importante no permanecer en el agua, ya que puede haber más medusas o los tentáculos pueden adherirse más a la piel. En caso de que haya dificultades para nadar, hay que avisar a las personas próximas.
- No rascarse ni frotar la zona, ni aplicar ningún tipo de presión sobre ella.
- Lavar la herida con agua de mar o suero fisiológico. Nunca con agua dulce, ya que propaga el veneno.
- Si hay restos de tentáculos en la piel, retirarlos con pinzas y guantes, sin tocarlos con las manos.
- Proteger la zona del sol.
- Enfriar la herida durante unos 15 minutos. Si se usa hielo, tener cuidado con que no toque la piel, envolviéndolo con alguna toalla.
- Para calmar los síntomas, aplicar una crema farmacéutica con corticoide suave.
Si aparecen síntomas graves, acudir al centro de salud o al servicio de socorristas. En estos casos es de gran utilidad saber qué tipo de medusa ha picado.
Qué NO debo hacer si me ha picado una medusa
- Limpiar la herida con agua dulce. Hay que evitarla a toda costa, ya que rompe las células urticantes y puede extenderse la picadura.
- Poner amoniaco o alcohol. Irritan la piel y causan un mayor daño.
- Orinar en la zona. Esto puede infectar e irritar la herida.
- Rascar o frotar la herida. Puede provocar lesiones en la piel y expandir el veneno.
- Utilizar vendajes de presión.
- Aplicar hielo directamente sobre la piel. Puede causar quemaduras por frío y dificultar la eliminación del veneno.
- Aplicar vinagre. Su uso está solo recomendado en picaduras de carabela portuguesa, pero contraindicada para otras especies.
¿Cómo puedo prevenir una picadura de medusa?
- Si se observan medusas en el agua, no entrar a pesar de que estén lejos. Puede haber fragmentos de tentáculos, tan pequeños como el tamaño de un hilo de coser, que producen la misma reacción.
- No tocar las medusas fuera del agua. Pueden picar hasta 24h después de estar secas.
- Si hay muchas medusas, avisar al centro de socorristas.
- Prestar atención a las banderas, ya que hay específicas para medusas.
- Evitar las zonas de rompiente, ya que es donde se acumulan más fragmentos de tentáculos, sobre todo si sopla el viento desde el mar hacia tierra.
- Si estamos dentro del agua, alejarse lentamente de la medusa y sin movimientos bruscos.
- Utilizar trajes de neopreno para bucear, ya que protegen de las picaduras.
Ante una picadura de medusa, es crucial saber cómo actuar para minimizar las complicaciones y favorecer una curación rápida.











