
La alimentación, por suerte, preocupa cada vez en mayor medida a la mayoría de la población. Saber si un alimento es saludable o no, si tiene azúcares añadidos, o si las grasas que lo componen son buenas o malas, se ha convertido casi en una obsesión para muchas personas. Por ello, se han lanzado al mercado algunas aplicaciones que tienen como objetivo ayudar a los consumidores a distinguir si un producto en apariencia saludable realmente lo es. En un tiempo en los que la tecnología nos resuelve la papeleta en muchos aspectos, paradójicamente, la cosa no resulta tan fácil.
Hay cosas que quizá sea mejor no saber, pero los consumidores tenemos claro que queremos saber lo que comemos. Queremos comer mejor, productos más saludables, y saber lo que compramos y comemos: un buen etiquetado nutricional frontal es imprescindible.
¿Realmente sabemos interpretar un etiquetado nutricional?
Para ello se ha creado el sistema Nutriscore, un modelo de etiquetado nutricional frontal para los alimentos envasados por el que han apostado la mayoría de los países europeos y también España. Actúa como una especie de “semáforo nutricional” en el que, de un vistazo, el consumidor puede distinguir cuáles son los productos más saludables.
Los alimentos procesados (y los ultraprocesados) los vemos en todos lados, en el cine, en el super, en la publicidad de la tele y hasta en nuestro facebook e instagram. Pero ¿qué quiere decir eso?
La Fundación del Consejo Internacional de Información Alimentaria define los alimentos procesados como cualquier alimento que haya sido modificado deliberadamente de alguna forma antes de que esté disponible para nosotros. Y un alimento ultraprocesado es aquel que prácticamente dejó de ser alimento para convertirse en un producto totalmente transformado de su versión natural (si es que alguna vez la tuvo).
Debemos saber que no todos los alimentos procesados son tan malos como creemos o cómo nos hacen creer.
Parece que salimos corriendo solo al escuchar la palabra “procesado”, pero, te sorprenderá saber que ciertos alimentos procesados pueden ser saludables. Y de esto depende exactamente el cómo se procesan dichos alimentos. De hecho, al cocinar estás sometiendo a los alimentos a un proceso químico, por consiguiente, gran parte de los alimentos que comemos son procesados (incluso si son saludables).
Por supuesto que no es lo mismo hervir las verduras frescas y sazonarlas para hacer una sopa, que comprar una sopa instantánea de sobre. Sin embargo, es cierto que algunos procesos al que se someten los alimentos que compras, como la ultra congelación, la pasteurización o la fermentación, pueden conservar o potenciar ciertos nutrientes y hacer a un alimento más seguro para su consumo.
Detrás de todo esto, que si procesado, que si ultraprocesado, que si engorda o no engorda, tenemos a la industria alimentaria, que no deja de ser un negocio más como tantos en el mundo. Y esta tiene una función, vender y que compres. El objetivo es encontrar la forma de convertir tu dinero en su dinero, pero este sería otro tema a tratar, centrémonos en la verdadera utilización de las famosas apps que están tan de moda en la actualidad, con la finalidad de ayudar al consumidor.
¿Debemos fiarnos al 100% de la información que nos da una app de nutrición?
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado las tres apps de nutrición que más éxito están teniendo hasta el momento, Yuka, ElCoco y MyRealFood, para evaluar si de verdad cumplen con el objetivo para el que han sido diseñadas o si, por el contrario, pueden llevar a equívocos a los consumidores. Las conclusiones de la organización son que se trata de herramientas que aportan una “información incompleta” y esto “puede desencadenar que las valoraciones sean erróneas”.
La app Yuka llama mi atención en que todos los aditivos se tienen en cuenta en la valoración nutricional, ya que algunos no tienen una función nutricional (excepto los edulcorantes) y otros resultan imprescindibles para elaborar y alargar la vida útil de los productos. Otro punto controvertido que encuentro es que esta app valore positivamente que un producto sea ecológico, sin tener en cuenta su origen.
ElCoco es la app de nutrición más sencilla de las tres. Evalúa el producto escaneado utilizando 2 criterios:
- Sistema Nutriscore: da una valoración nutricional global del producto en base a su composición.
- Clasificación NOVA: clasifica el producto según su grado de procesamiento, siendo el nivel 1 el que corresponde a los alimentos no procesados (alimentos frescos o mínimamente transformados) y el nivel 4, con productos ultra procesados que nada tienen que ver con el alimento de origen.
El problema de que ElCoco puntúe los alimentos atendiendo a estos criterios es que el mensaje que recibe el usuario puede ser algo confuso. Un ejemplo de esto lo encontramos en un producto de cacao instantáneo 0 %: mientras que la clasificación NOVA le da un 4 y recomienda evitar su consumo, Nutriscore lo evalúa como “nutricionalmente saludable”.
MyRealFood valora también los aditivos e incluyen los aromas en este grupo y no es correcto tratar estos ingredientes como tal. Tiene en cuenta, sobre todo, las grasas saturadas, cuando la composición de un alimento va más allá; además, su base de datos es escasa al ser la más novedosa.
Con todo esto, saco una conclusión muy clara, la educación nutricional es vital en cada uno de nosotros y así es la única forma de razonar mediante mis conocimientos lo que quiero y no quiero consumir. Esta revolución de las apps anteriormente mencionadas no debería ser ninguna novedad. Los médicos llevan años diciéndonos que debemos llevar una alimentación saludable y es ahora cuando nos obsesionamos con comer comida real, que no es más que la Dieta Mediterránea de la que hemos gozado toda la vida (verduras y hortalizas frescas, fruta, legumbres, carnes y pescados).
Informarte sobre lo que comes multiplica tu salud.
Una buena información nutricional es imprescindible para que los ciudadanos puedan elegir alimentos saludables que beneficien a su salud.
- Que haya un etiquetado nutricional frontal común en todos los alimentos procesados y envasados.
- Que Nutriscore no sea algo voluntario, sino de obligatorio cumplimiento para las empresas de la industria alimentaria.
- Que se mejore la calidad nutricional de los alimentos procesados, con una acertada reformulación de su composición.
- Que se fomente una buena educación que nos ayude a interpretar el etiquetado nutricional de lo que compramos y así hacer la mejor elección de compra.
- Queremos que, a la hora de hacer la compra, la elección más fácil sea la más saludable.
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